La importancia de un abordaje integral en los Femicidios

Femicidio

Lo que no se nombra no existe

Se le debe asignar el nombre correcto a todos los fenómenos jurídicos. En virtud, que si algo no tiene nombre es invisible. En consecuencia, no se visibilizaría el fenómeno.

Si el abordaje se realiza únicamente desde la parte punitiva, nunca se ubicaría el problema, sus causas y menos como proceder a enfrentarlas. Si solo se aborda desde el victimario, no existe explicación del feminicidio. Diferente si definimos todos esos componentes de forma responsable.

Con el objetivo de hacer modificaciones sociales, suficientes para cambiar ese nicho patriarcal que se encuentra en todas las realidades de nuestra sociedad hasta en lo académico. Violencia que se forma y se produce contra las mujeres y niñas.

La Responsabilidad del Estado

La sociedad es responsable de este tipo de violencia (Franco, 2013, citado en Sagot. 2017, p.73 ) plantea en su libro que:

Está demostrado que, la tolerancia social frente a la violencia cotidiana que sufren las mujeres, es uno de los factores que más peso tiene en la incidencia del femicidio y en la consideración de los cuerpos de ciertas mujeres como descartables. La aceptación social de la violencia masculina debe ser enfrentada, desarticulada y sustituida por respuestas sociales sensibles y enfáticas frente a las víctimas: instituciones que responden rápidamente, campañas nacionales y locales de repudio a la violencia, difusión de los derechos de las mujeres, vecinos, vecinas y familiares que actúan de manera decidida para proteger y apoyar a las víctimas, así como señalamiento negativo a los agresores y a la supuesta racionalidad de sus actos. Con este tipo de medidas se avanza para que los seres humanos recuperen el sentido de la empatía y reconozcan su propia vulnerabilidad, lo cual es necesario para que reconozcan la vulnerabilidad de las otras y los otros”.

El estado como parte de la solución del problema

Si el Estado, las instituciones privadas y la sociedad en general dejan de ser parte del problema y se convierten en parte de la solución del problema. Se cumpliría la utopía de una sociedad más democrática e inclusiva. Aquí mencionó también las otras poblaciones históricamente vulneradas la discapacidad, niñez, persona mayor, diversidad sexual.

Con relación al tema comparto el siguiente enlace https://catalinagonzalezcr.com/relaciones-de-pareja/los-discursos-que-invalidan-la-existencia-del-machismo/

El femicidio no es un homicidio

Es importante una visión más integral del fenómeno. No es un homicidio en femenino. Su tratamiento no puede ser el mismo. Un tipo de homicidio que tiene causas especificas en la organización de una sociedad patriarcal.

Al ser el femicidio, un hecho punitivo, que su causa es, solo por el hecho de ser mujer. Un hecho cargado de misoginia. El crimen más violento contra una mujer, quitarle la vida. Que se reproduce en sociedades donde existe tolerancia contra la violencia de mujeres y niñas. Su abordaje debe ser integral y no únicamente desde la parte punitiva. Sino que desmantele las jerarquías instauradas por los diferentes tipos de desigualdad.

El concepto de femicidio hace referencia al asesinato misógino de mujeres por parte de hombres de sus familias, por parejas o exparejas, por atacantes sexuales −conocidos o desconocidos−, cuando los cuerpos de las mujeres son cosificados, usados como trofeos, como instrumento de reivindicación del “honor” o de venganza entre hombres.
(Sagot,2017, p.62)

feminicidio

Es un asunto de carácter político

Se debe erradicar los argumentos que está forma de violencia solo ocurre en el ámbito personal, la familia o privado. Es un asunto con carácter político, en virtud que mantiene las estructuras de poder, dominación y privilegios entre hombres y mujeres en la sociedad. Llámese sociedad lo académico, laboral, político, deporte, entre otras.

La Convención Belém do Pará una norma integral

En consecuencia, la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, es más amplia, compleja e integral con relación a nuestro tipo penal, la Ley de Penalización de la Violencia Contra la Mujer.

La diferencia radica, que la Belém do Pará responsabiliza no solo al varón que causa la muerte de su pareja como lo tipifica el artículo 21 de la Ley en marras. Sino que va más allá, culpabiliza a la sociedad en general que perpetua y tolera la violencia contra la mujer basada en su género. La realidad nos demuestra que existen comunidades enteras que reproducen actos de opresión y discriminación contra la mujer. Y todavía es más amplia cuando responsabiliza al Estado de toda la violencia perpetuada o tolerada por sus agentes independientemente del lugar donde ocurra.

Existen varios actores con relación al femicidio

Es importante hacer está gran diferencia porque el número de actores se amplia y nos percatamos que nuestra normativa costarricense se queda corta. En consecuencia, el Estado muchas veces no ha cumplido con la democracia moderna. Por consiguiente, me refiero a una igualdad entre los hombres y mujeres, al no permitir un progreso y desarrollo incluyente.

Recalco que la Convención Belém do Pará menciona varias modalidades de violencia contra la mujer, a parte de la violencia intrafamiliar, la cuales son: la comunitaria y la Institucional.

En consecuencia, el término de feminicidio es más integral cuando de violencia contra la mujer estamos hablando. De ahí que su abordaje no sea meramente penal sino desde la perspectiva de género.

En la mayoría de los incidentes de violencia contra la mujer, se agrava porque se conjugan diferentes condiciones que la hacen más vulnerable ante un hecho de violencia.

Con relación al tema comparto el siguiente enlace https://catalinagonzalezcr.com/relaciones-de-pareja/femicidio-o-feminicidio/

Violencia contra la mujer

Múltiples formas de discriminación contra la mujer

A pesar, que las mujeres históricamente ha sido una población vulnerable, está situación se complica aún más, dependiendo de la edad, pobreza, discapacidad, etnia, orientación sexual, entre otros aspectos. Por consiguiente, se dan diferentes factores de opresión que la hacen más vulnerable a incidentes de violencia. Una mayor exposición que sus derechos fundamentales sean menoscabados.

De hecho, análisis realizados en diversos países demuestran que factores como el desempleo, la pobreza, la edad, el grupo étnico, el aislamiento, el estatus migratorio, los niveles de criminalidad de la región donde se vive y la falta de recursos de apoyo, tiene impacto sobre quiénes serían más afectadas por la violencia y están en mayor riesgo de morir.
(Sagot,2017, p.73)

En conclusión, la violencia es un asunto político, cargado de un discurso jerárquico de masculinidad, concediendo a los hombres una posición privilegiada en la sociedad. Por consiguiente, provoca la normalización de las conductas de violencia contra la mujer. Las cuales, muchas veces quedan impunes.

Bibliografía

Sagot, M. (2017). ¿Un mundo sin femicidios? La propuesta de feminismo para erradicar la violencia contra las mujeres.

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