Violencia estructural
Es importante entender que los asesinatos de las mujeres en manos de los hombres en su mayoría, no se pueden analizar como casos aislados. Sino por el contrario, es un problema estructural y político que es invisibilizado.
Concepto
El concepto de Feminicidio nace en 1990 cuando Jane Caputo y Diana E.H. Russell publicaron en la revista Miss de septiembre-octubre, el artículo “Femicid: Speaking the unspeakable”.
Es la forma más extrema de violencia contra la mujer motivado por odio, desprecio, placer o sentido de propiedad.
Las mujeres como objetos
Es el asesinato intencional hacia una mujer, abarcando también una definición más amplia a las niñas, por parte de hombres de sus familias, parejas, exparejas, atacantes sexuales (conocidos o desconocidos). Cuando sus cuerpos son utilizados como venganzas entre hombres, reivindicación del “honor”, trofeos. Se codifican los cuerpos de las mujeres y se consideran dueños de sus cuerpos.
En la mayoría de los casos ocurren por su actual o anterior pareja de la víctima, quien anteriormente sufría maltrato continuo en el hogar por medio de amenazas, humillaciones, intimidación, violencia sexual, entre otras.
Relación jerarquizada
Son relaciones de poder, colocan a la mujer en una posición de subordinación con respecto a los hombres.
Sin embargo, no todas las mujeres están expuestas al mismo nivel de violencia. Influyen diferentes factores que las colocan en un mayor nivel de riesgo y peligrosidad. A esto, se le denomina interseccionalidad, donde converge la clase social, etnia, raza, la sexualidad, discapacidad, edad, entre otras. Lo cual, provoca formas diferentes de desigualdad. Por consiguiente, una mayor vulnerabilidad.
¿Y qué es la vulnerabilidad?
Es la incapacidad para prevenir, resistir o sobreponerse a un impacto específico.
Se normaliza la violencia en la sociedad
La tolerancia de la sociedad con respecto a la violencia que sufren las mujeres, llega a un punto que se normaliza, al grado de la impunidad de dichos actos. En la mayoría de los casos se justifican.
A continuación, mencionaré algunos ejemplos: es un crimen pasional, son agresiones seriales, es una venganza, son trastornos mentales de los autores, se cuestiona la moralidad de las víctimas.
Desigualdad social
Existe hasta cierto punto, una complicidad del Estado la inacción, indiferencia, las políticas, los procedimientos contradictorios de las instituciones. La desigualdad social que impera en la actualidad, la brecha laboral, el desempleo. Todo ello, incrementan la vulnerabilidad de las mujeres para repeler la violencia.
Al respecto les comparto el siguiente artículo https://catalinagonzalezcr.com/relaciones-de-pareja/lo-que-tenemos-en-comun-todas-las-mujeres-discriminacion-desigualdad-y-violencia/
Una posición neutral del Estado es una forma de violencia
Esa omisión o posición neutra por parte de las instituciones del Estado tolera esa relación jerarquizada entre los hombres y mujeres. Como un derecho de los hombres de dominar, controlar y poseer a las mujeres sin importar la violencia que se requiera para ello.
Recomendación general num. 35 sobre la violencia por razón de género contra la mujer, por la que se actualiza la recomendación general num. 19
22. En virtud de la Convención y el derecho internacional general, el Estado parte es responsable de los actos u omisiones de sus órganos y agentes que constituyan violencia por razón de género contra la mujer30, lo que incluye los actos u omisiones de los funcionarios de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. El artículo 2 d) de la Convención establece que los Estados partes, sus órganos y agentes deben abstenerse de incurrir en todo acto o práctica de discriminación directa o indirecta contra la mujer y velar por que las autoridades e instituciones públicas actúen de conformidad con esa obligación. Además de garantizar que las leyes, políticas, programas y procedimientos no discriminen a la mujer, de conformidad con los artículos 2 c) y g), los Estados partes deben contar con un marco jurídico y de servicios jurídicos efectivo y accesible para hacer frente a todas las formas de violencia por razón de género contra la mujer cometidas por agentes estatales, ya sea en su territorio o extraterritorialmente”.
La Convención Belém do Pará una norma integral
En consecuencia, la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer, es más amplia, compleja e integral con relación a nuestro tipo penal, la Ley de Penalización de la Violencia Contra la Mujer.
La diferencia radica, que la Belém do Pará responsabiliza no solo al varón que causa la muerte de su pareja como lo tipifica el artículo 21 de la Ley en marras. Sino que va más allá, culpabiliza a la sociedad en general que perpetua y tolera la violencia contra la mujer basada en su género. La realidad nos demuestra que existen comunidades enteras que reproducen actos de opresión y discriminación contra la mujer. Y todavía es más amplia cuando responsabiliza al Estado de toda la violencia perpetuada o tolerada por sus agentes independientemente del lugar donde ocurra.
Les comparto el siguiente artículo al respecto https://catalinagonzalezcr.com/relaciones-de-pareja/femicidio-o-feminicidio/
Formas de prevenir la violencia contra la mujer
Es importante que las instituciones respondan rápidamente a políticas públicas contra la violencia contra la mujer, cero tolerancias de la sociedad ante estos hechos de violencia, rechazó de la sociedad ante estos hechos de violencia, informar a las mujeres sobre sus derechos. Por último, un aspecto muy importante las redes de apoyo por parte de familiares y vecinos.
Redes de apoyo
Con buenas redes de apoyo las mujeres pueden desarrollarse en el ámbito laboral y personal. Por consiguiente, ello le permite mayor independencia y empoderamiento para repeler la violencia en su contra.
Otras víctimas de la violencia contra la mujer
Las víctimas de un caso de violencia contra la mujer son muchas, toda su familia es víctima de este acto extremo de violencia, especialmente sus hijos supervivientes.
Conclusión
Es un problema urgente, que se agrava con la desigualdad social. Lo cual, favorece que se instaure más fácilmente esas relaciones de poder, que requieren de una intervención prioritaria por parte del Estado. Parte de la responsabilidad por las muertes de las mujeres es del Estado por su tolerancia e inacción. Siendo el Estado, el primero en garantizar los derechos de las niñas y mujeres a vivir una vida libre de violencia y discriminación.


