Instrumentos Internacionales
Nuestro país a ratificado una serie de Convenciones Internacionales de Derechos Humanos, entre ellos podemos mencionar la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer. En dicho instrumento encontramos una serie de mandatos que garantizan una vida libre de violencia y discriminación contra la mujer.
Responsabilidad del Estado
Lo cual, obliga a los Estados Parte de respetar dicha normativa, pero también conlleva una postura más activa como derogar todas aquellas normas que transgreden los derechos consagrados en dichos instrumentos internacionales. De ahí, que su posición neutral, también es una forma de reproducir y tolerar la violencia contra la mujer, lo cual, se sanciona.
Acciones Positivas
Pero es transcendental, que el Estado integre esos mandatos internacionales creando normativa respetuosa de esos mandatos, tanto a nivel legislativo, ejecutivo y judicial. Con acciones positivas que equiparen los derechos de las mujeres en todos sus ámbitos de su vida con relación al hombre.
A continuación, mencionaré algunos de estos hermosos artículos contemplados en la CEDAW que garantiza los derechos de las mujeres artículos 3,4 y 11.
Al leer, dicha normativa, pareciera que no existe ningún problema a nivel legal, todo parece cumplirse. Sin embargo, la realidad social golpea a las mujeres emprendedoras, a pesar de que nuestro país ha ratificado, tan hermoso articulado de normas.
Empezando como emprendedora
El problema de emprender, es que en este país no es tan fácil, a la hora de la hora, existen muchas barreras que refleja la desigualdad y la discriminación que sufre la mujer.
La mujer para iniciar el sueño de emprender requiere tener cierto capital para invertir. Muchas veces, lo hace con ayuda de amigos y familiares quienes le colaboran con dinero, tiempo o mano de obra.
Redes de cuido
Se requiere, tener buenas redes de apoyo para que le colaboren con el cuido de sus hijos. La mujer que no tenga quien le cuide a sus hijos debe invertir en guarderías o niñeras. Es aquí donde el Estado incumple esos mandatos mencionados en la normativa anterior de la CEDAW, le queda debiendo a muchas mujeres ese aporte de crear políticas públicas, accesible a todas para el cuido de los hijos. Me refiero, a todas esas mujeres profesionales, que, a pesar de tener educación superior, no tienen trabajo, y no califican en las redes de cuido del Estado. En otros casos existe un límite de edad del niño para poder optar por redes de cuido.
Al respecto les comparto el siguiente artículohttps://catalinagonzalezcr.com/relaciones-de-pareja/lo-que-tenemos-en-comun-todas-las-mujeres-discriminacion-desigualdad-y-violencia/
Lo complejo de emprender
En Costa Rica nos venden la idea de ferias gratuitas que muchas veces organizan las Municipalidades, pero se han preguntado si esas emprendedoras realmente venden. Para poder vender en una feria se requiere de una buena presentación del producto, eso conlleva gastos económicos, papelería, empaque, publicidad, entre otros. Invertir en marketing si la emprendedora no lo puede hacer ella misma. Además, eso consume mucho tiempo a la emprendedora.
El mundo de las ferias
Participar de ferias que realmente se venda, casi siempre son aquellas ferias que tienen un costo aproximado de doscientos dólares en adelante por 2 o 3 días. No obstante, eso no da seguridad, de nada porque depende del clima, el tipo de producto, la zona, la competencia, la fecha y hasta si ese día va haber un clásico de fútbol. Todos esos factores influyen mucho. En algunos casos apenas da para pagar el stand, sin derecho a recuperar la materia prima y los gastos por viáticos. Lo más valioso el tiempo perdido de esas mujeres madres con sus hijos.
Se debe tener un presupuesto para materia prima y contemplar el costo del transporte de los productos al lugar de la feria. Sin derecho a tener una persona que le ayude en las ventas. Es ahí, donde la persona no pude ir al baño o comer en paz. Porque no tiene quien le cuide el stand.
A pesar, de tener todas esas condiciones, no existe garantía que todos los esfuerzos que se hicieron con horas de trabajo, van a generar ingresos porque dependerá de todos esos factores mencionados anteriormente.
Lo complejo de formalizar un emprendimiento
La gran mayoría de mujeres participan solamente en ferias porque es la única opción. La idea de formalizar es complicada para no decir imposible, porque en algunos casos se requieren de ciertos permisos del Ministerio de Salud, Senasa, entre otros. Los cuales son onerosos. Por ejemplo, en algunos casos se requiere contar con un laboratorio para la elaboración de ciertos productos, pagarle a un profesional en determinada área. Un emprendedor pagando a un profesional, es ilógico e inaudito, si al inicio es tan complicado. Sin tomar en cuenta lo tedioso de los trámites administrativos, el costo de los alquileres de los locales comerciales, las planillas de la C.C.S.S y el costo del cuido de sus hijos, sino tiene redes de apoyo en la familia que les colabore. La gran mayoría de las ferias son los fines de semana, cuando los hijos están en casa. Es ahí, que ese motivo del cuido de los hijos, pesa mucho para que una mujer empiece o se mantenga emprendiendo.
Dejando de lado, los gastos de inscripción de una marca o nombre comercial.
Mujeres profesionales emprendiendo
Es interesante analizar un fenómeno post pandemia, no se escapan las mujeres profesionales de vivir esta realidad, podemos visitar ferias todos los fines de semana, y una gran mayoría de mujeres son profesionales. Esto a raíz, del mercado saturado de algunas carreras, el desempleo y el cuido de sus hijos o algún pariente cercano. Sin embargo, en este caso, se presenta otro factor, que estas mujeres por tener un título, no califican para redes de cuido del Estado, debiendo pagarlo de manera privada.
Entonces, la realidad que viven muchas mujeres en este país choca de manera brutal con la normativa. No coincide la literalidad de la letra de la norma con las diferentes barreras que tienen las mujeres cuando emprenden.
Trabajo Informal
El trabajo informal le permite a las mujeres estar con sus hijos. Pagando el alto precio de una inestabilidad económica y no participar de la vida pública. Por lo tanto, son más propensas a vivir en relaciones de poder.
Se necesita voluntad política para que colaboren con mejores posibilidades, entre ellos, que los requisitos y trámites administrativos para formalizarse sean accesible para la emprendedora.
Conclusión
Existe una violencia estructural que genera desigualdad. Además, la sociedad normaliza que la mujer únicamente sirve para desarrollarse en el ámbito privado. Especialmente, cuando se convierte en madre, como si la maternidad fuera exclusividad de la mujer y la única idónea. Sumado a ello, las cargas de las labores del hogar.
El país carece de políticas públicas que eduquen a las mujeres para aspirar a la vida pública, a vivir en mejores condiciones económicas y ha no depender de su pareja. Sumado a ello, se aprecia cómo influye la interseccionalidad para agravar las posibilidades de la mujer según su condición económica, etnia, el origen, discapacidad, edad, entre otras cosas.
Todo lo anterior converge, haciendo imposible que la niña y la mujer sea consciente, que ahí afuera tiene un mundo de posibilidades para crear. Al final, conformándose con esos constructos sociales del matrimonio y la maternidad.



